El señor Cayo

Fuente: Wkipedia

El señor Cayo vivía solo en la aldea; bueno, tenía un vecino, pero no se hablaban, así es que, a efectos prácticos, lo estaba. Hace poco pasaron por allí unos jóvenes; hacían campaña electoral para un partido de izquierdas. Le convencieron, pero les dijo que si hablaban con su vecino no los votaría. Los jóvenes no entendieron esa postura tan absurda y fueron en busca del otro habitante de la aldea. Cayo se desentendió de las elecciones y odió más a su vecino.
Una mañana vio, a lo lejos, una figura poco definida: era alta, vestía de oscuro y parecía levitar sobre los campos. No llevaba guadaña, pero sospechó que era la Muerte, que venía a por él. No tenía miedo; la esperaba hacía tiempo. Conforme la figura se acercaba, sus formas se iban definiendo. Entonces observó algo que le aterrorizó: reconoció el semblante del ser más abominable que había conocido. Allí estaba, frente a él, cadavérico y sonriente, Aribert Heim, el médico nazi que experimentó con su cuerpo, y con el de otros miles de presos, en el campo de concentración de Mauthausen. Un mensajero del infierno.
Despertó sudoroso, agitado, tembloroso… Decidió que más tarde iría a buscar a su vecino.

 

Participación en el reto semanal de La Aventura de Escribir: mezclar una obra literaria con la aparición de un mostruo. La obra escogida es El disputado voto del señor Cayo, de Miguel Delibes.

Anuncios

La saga Millenium continúa: “El hombre que perseguía su sombra”

Continúa Millenium sin Larsson. De nuevo un paseo por los lados oscuros de las avanzadas democracias nórdicas.

Enlace: https://elpais.com/cultura/2017/09/18/actualidad/1505753515_464773.html